Martirio


Êl se fue y aún no entiendo por qué sigo dependiendo de su rostro, y de  su cuerpo.

Dependo de su pasado, de su presente y su futuro,

de lo que él hizo de mi, de lo que me dejó y de lo que seguiré siendo.

Han pasado varios días

y aun siento como si el día de su partida fuera hoy,

siento su susurro en mi eco,

como si el viento pronunciara su nombre una y otra vez.

Hasta hace poco no sentía nada,

no sentía nostalgia ni felicidad,

era una víctima más de su olvido,

pero hoy vuelve como si hubiera resucitado de la nada.

Confieso que sigo sufriendo,

en el lugar que compartimos y donde las paredes me lo hacen saber

y me niego a ser autónoma, a ser yo misma,

a olvidarme de él

3 comentarios

  1. Bastante sentimiento dentro de este escrito.
    saludos

  2. me gustó mucho !

  3. tiempo largo sin leer tus escritos, este, lleno de sentimientos, nostalgia… Martirio.

    abrazos y éxitos

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