Pasarela de barriguitas


Ya les he contado que trabajo en la Unidad Hospitalaria de San Javier; y allí, además de la muerte, se vive otra realidad, la de la vida que pulula sin ningún control. El hospital es una verdadera pasarela de barriguitas. La mayoría de las niñas que acuden a los controles prenatales, están entre los 14 y 18 años de edad. Por lo regular son niñas sin pareja, que acuden a los controles solas o en compañía de su madre o alguna amiga.

Las observo y me pregunto: ¿qué irá a ser de esas creaturas que se están gestando?. Yo los llamo los hijos de la insensatez y las circunstancias, dado que por lo regular son hijos no deseados y distan mucho de ser hijos del amor y el mutuo acuerdo.

La población crece paralelamente con la miseria, la prostitución y la delincuencia, pues la falta de educación, la deserción escolar y la problemática social, no dejan otras opciones a las nuevas generaciones.

Otra escena deplorable es aquella en que las gestantes acuden a sus controles con un bebé aún en brazos y otro agarrado de su vestido. Algunas van por el tercero y muchas hasta por el cuarto.

A muchas incluso se les ha convertido en un negocio, pues las he escuchado decir: “En familias en Acción me entregan $120 mil por cada niño, y como tengo tres me dan $360 mil; así si aguanta tener pelaos”. En otras ocasiones dicen: ¿Y es que el parto no vale nada? No mijita, aquí a uno se lo dan todo gratis, hasta la leche.

Me pregunto si no será esto una verdadera alcahuetería, un incentivo para que la gente se reproduzca sin medir las consecuencias. Pero para estas madres desorientadas no hay ningún problema, porque cuando sus pequeños cumplan unos cinco años, serán niños obreros que trabajaran en los semáforos, en las busetas; delinquirán, se prostituirán y repetirán a cabalidad la historia de sus padres.

Educación. Nos falta educación y hay que empezar por educar a la comunidad, para que nuestros niños sean niños con valores, para que las jovencitas tomen conciencia de lo que implica, en estos tiempos, traer un hijo al planeta en que vivimos. Los niños merecen todo el respeto del mundo y sin embargo, son ellos quienes siempre pagan las consecuencias de la irresponsabilidad de los mayores.

4 comentarios

  1. Es una triste realidad, nada más ayer en la noche estaba escribiendo algo similar, y es que a quien le interesa un control de natalidad que disminuya la pobreza y hasta el famoso cambio climático, cuando esos pelaos pueden crecer y ser mano de obra para las grandes empresas.

    Y es que sin educación y en la miseria como va a reclamar uno un sueldo digno, como va a defender sus derechos?

    Es una problemática grave, pero no podemos esperar que la resuelvan precisamente quienes no tienen ningún interés en resolverla, debemos empezar por nosotros mismos y nuestros conocidos.

    Abrazos y éxitos

  2. Por ignorancia esas niñas no hacen control natal y traen al mundo a niños sin ningun futuro. Ese tipo de educación debe ser responsabilidad del estado, pero es muy poco lo que se hace al respecto.

  3. […] Pasarela de barriguitas […]

  4. […] se Pronuncian Reciclar para subsis… en Reciclar para subsistir no es …ConVerGentes en Pasarela de barriguitasConVerGentes en Reciclar para subsistir no es …henryelsucio en Dos años de existencia y los […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: