La condición humana


Aprovechando mis vacaciones, me he dado a la tarea de saldar algunas deudas que tenía con ciertos libros que había adquirido hace algunos meses y que por falta de tiempo no había leído aún.

Uno de estos libros es “La Peste” de Albert Camus, el cual me hizo reflexionar sobre el gran poder que tiene la naturaleza sobre los seres humanos, y como, cuando desata su furia, es capaz de arrasar con miles de vidas.

Sigmund Freud decía que uno de los mayores obstáculos que se antepone al hombre para que éste alcance su felicidad total, es precisamente la naturaleza y a su vez la gran fragilidad del cuerpo humano, incapaz de soportar la inclemencia de aquellos fenómenos que de un momento a otro dejan a su paso tragedia y desolación.

Los acontecimientos que propone Camus en su novela se desarrollan en una población en la que los habitantes habían alcanzado un alto grado de frivolidad e indiferencia ante el resto de la humanidad, sintiéndose tal vez impávidos e invulnerables ante cualquier amenaza; y es precisamente cuando llega una fuerte epidemia que sin ninguna consideración e indiscriminadamente, comienza a matar a los ciudadanos.

He traído a colación el tema de la novela para relacionarlo con las catástrofes que han tenido lugar en los últimos meses, en las que miles de seres humanos han perdido sus vidas.

La naturaleza no avisa, sólo actúa. Pero mi intención no es la de reprocharle a la Madre Tierra su proceder; mi intención es la de reflexionar en nuestro propio proceder ante la humanidad. Nuestro paso por la vida es corto y es triste que despilfarremos el breve tiempo de nuestra existencia en frivolidades.

La sensibilidad de los seres humanos se ha ido perdiendo y las grandes demandas culturales en la actualidad son el goce desmedido, la indiferencia y la individualidad.

La naturaleza es y será siempre sabia y cuando se levanta furiosa contra nosotros, nos demuestra, o mejor, nos recuerda nuestra condición humana.

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3 comentarios

  1. Buena reflexión. La naturaleza responde al descuido desmedido del medioambiente que le hemos damos como seres humanos.

    Es triste lo que sucedio en Copenague, Dinamarca en la cumbre sobre el calentamiento gobal cuando muchas potencias mundiales no propusieron y ni sé comprometieron para pararlo.

    Lo único que hay que hacer es concientizarnos y esforzarnos para aportar al cuidado de los recursos naturalesy el medioambiente, de seguro que iniciativas personales que sean pequeñas contribuyen de gran manera, pero mejor sería ir pensando como colectivo formas que podamos ir aportando en comunidad. Es hora de sentarnos , proponer y tomar acciones.

    mirar que podemos hacer.

  2. Excelente post, me gustaría añadir que esa condición humana posee una mente subjetiva, y lo que para unos es frivolidad para otros puede no serlo, todo es relativo

    abrazos!

  3. cuando dices malgastamos el tiempo en frivolidades te doy la razon porque cada vez los efectos de la reaccion del planeta se van haciendo cada vez mas visible.

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