Demonología contemporanea. Tratado sobre el Miedo.


Lo que es:

El miedo es un taxi con música de los 60´s, galopando raudo entre las montañas. Es un amigo querido que no se puede visitar por que vive al otro lado de la frontera. Es una madre mojada esperando a su hijo en medio del camino.

El miedo tiene una gran barriga y nueve bocas. Una boca pregunta: ¿Usted donde vive? Otra dice: Usted no es de por aquí… y las otras bocas no hacen más que babear exitadas ante el olor a sudor frío de los que le temen. El miedo tiene ojos de perro Sigue leyendo

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“Hay indicios de que la Policía colabora con una banda para combatir a otra”


Hoy lo confirma el diario El Espectador en un artículo cuidadosamente investigado y muy bien documentado. Los vecinos de La Loma se encuentran en un momento de alto riesgo y a la espera de un ataque inminente. Hay sectores donde no se puede salir de noche y las balaceras protagonizadas por grupos ilegales de jóvenes armados se repiten sin remedio, asustando a todos los vecinos y haciendo imposible conciliar el sueño y el merecido descanso.

Las autoridades fueron alertadas y se hicieron presentes hace algunos días en La Vereda La Loma. El Secretario de Gobierno celebró un Concejo de seguridad en el Sector de Bellavista. Lo cual muestra la voluntad del alcalde y de las autoridades del Municipio por atender a los llamados de la indefensa y aterrorizada población civil. Pero la violencia  continúa de manera implacable a aterradora. La gente tiene Sigue leyendo

En La Loma sí hay futuro


Escrito por Lady Sáenz.

Se preguntarán: ¿por qué titulo así mi artículo?. Se debe al sentimiento que despertó en mí las palabras de despedida, que aún retumban en mi memoria, pronunciadas por una pariente cercana que se fue a vivir a otro barrio. Recuerdo que cuando terminaron de subir sus muebles al carro de trasteo se dirige a mí con una mirada de triunfo y me dice: “Aquí no hay futuro”.

Esa frase hirió mi orgullo, me hizo sentir frustrada y triste al pensar que quizá ella tenía razón. Fue tanta la desolación que sentí, que todos los días me hacía las preguntas que quizá todo ser humano se ha hecho alguna vez: ¿Por qué Sigue leyendo

Recorriendo la escombrera, un lugar reseco y áspero


El cemento consume la naturaleza, ante la indiferencia o ignorancia de los habitantes del Barrio Eduardo Santos, sector de La Loma – Comuna 13-  de Medellín.  Esa es la realidad de la escombrera”. (Lully)

Quedé de encontrarme con Yesenia, Franky y Julián a la una de la tarde,  para ir a realizar un vídeo en  la escombrera,  ubicada en el barrio Eduardo Santos del sector La Loma de San Javier, Comuna 13.  Me advirtieron que debía ir con tenis y   jeans  porque debía estar cómoda,  dadas las circunstancias que envolvían Sigue leyendo

¡Basta ya! ¡Que cesen las balaceras nocturnas, la dinamita y los incendios forestales!


Tal parece que los habitantes de La Loma debemos acostumbrarnos a la arbitrariedad, el abuso y el descaro de todo aquel que llega a imponer su ley criminal en La Vereda. Me refiero principalmente a dos “actividades” que nos imponen por la fuerza, sin que podamos hacer nada. Una de ella son las ya acostumbradas balaceras que se desatan por la noche y que no obligan a dejar lo que estamos haciendo para correr a ocultarnos en el lugar más seguro de la casa. La semana pasada, por ejemplo, me disponía a digitar unos trabajos para la universidad, cuando de pronto comenzaron a zumbar las balas por encima del techo y claro, hasta ahí llegó mi trabajo, pues tuve que ocultarme con mi hija Sigue leyendo

De brazos cruzados (En honor al poema de Camela)


La escombrera ha sido uno de los problemas más grandes de la Vereda La Loma. Muchos lo ven como algo aislado; que solo les compete a los vecinos del “sector” más cercano; sin comprender que se trata de algo que afecta a todos los habitantes de nuestro territorio. Vivimos también un problema de “contaminación visual”, que nos afecta, pero que solo genera sumisión. Un tercer problema es la construcción de la Cárcel de San Cristóbal un suceso que no deberíamos dejar pasar por alto, a pesar de que vecinos más cercanos no comprendan, ni logren asimilar Sigue leyendo

Los duendes visibles de nuevo (III parte)


– ¿Vamos a jugar a la cancha ahora en la tarde?
– Listo, consiga la gente y me llama para que juguemos un buen rato

Jugar en la cancha significaba que cada uno de los familiares de quienes iban a recrearse subía con sombrillas y con los tarros de agua para ver el partido que se jugaba en el barrio, entre amigos polémicos, divertidos  y claro está con todo el respeto que cada uno merece. Hace 8 días llamaron los muchachos:
– Entonces, a las 4 de la tarde porque el resto de la gente no puede más temprano.
– Listo, me arreglo y en un momentico subo para echarle aire a los balones.

Quince minutos más tarde me llama alguien y me dice, no salga Sigue leyendo